De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Las prendas de ropa son alas.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
El amor y el reloj locos son.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El santo ausente, vela no tiene.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La lluvia no se queda en el cielo.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Perro que ladra no muerde.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Al mal hecho, ruego y pecho.
Hablen cartas y callen barbas.
Guay del malo y de su día malo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Los reyes tienen los brazos largos.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Al gorrino y al melón, calor.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Nunca anochece donde se ama.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
A quien le dan pan que no coma.