La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Al hombre de rejo, vino recio.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Cada gallina a su gallinero.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Quien escribe mucho desvaría
Está oscuro debajo de la lámpara
Buena es la costumbre en el bien.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Date buena vida, temerás más la caída.
Dar palos de ciego.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Remendar y dar a putas.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Obras vea yo; palabras, no.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Las sueños, sueños son.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Boca de verdades, cien enemistades.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
El que come y canta algún sentido le falta.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
El flojo trabaja doble.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.