El flojo trabaja doble.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Antes di que digan.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Todo amor tiene su gasto
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Buena vida, arrugas tiene.
Es de sabios cambiar de mujer.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
De la esperanza vive el cautivo.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Toma y daca.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
La mierda cuando la puyan hiede.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El primer deber del amor es escuchar.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos