El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Reniego de señora que todo lo llora.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Vino mezclado, vino endiablado.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Las penas no matan, pero rematan.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
La felicidad no es cosa de risa
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Las cañas se vuelven lanzas.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Hay miles de miserias en un solo amor
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
La pasión embellece lo feo
El que se enoja pierde.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Un buen día vale por un mal mes
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Manda, manda, Pedro y anda.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Dios ayuda al que mucho madruga.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Al bobo, múdale el juego.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Entre pitos y flautas.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Dos no riñen si uno no quiere.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.