Atrás viene quien las endereza.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
¿Mirón y errarla?.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Hacer favores, empollar traidores.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
A falta vieja, vergüenza nueva.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Cinco puercos son manada.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Amor de amos, agua en cestos.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El primer amor nunca se olvida
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Quien lee y escribe no pide pan.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
El mal trago pasarlo pronto.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
La necesidad tiene cara de hereje.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).