Renuncia solo cuando estés bajo tierra
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
En mala casa, mal amo y mala masa.
De casa del abad, comer y llevar.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
De pena murió un burro en Cartagena.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
No se envía a un muchacho a recoger miel
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
La boda de los pobres, toda es voces.
Lo raro es caro.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
La risa va por barrios.
Más fea que un carro por debajo.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
La casa esta donde el corazón.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Suegra, ni de caramelo.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.