Año de neblinas, año de harinas.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
La alegría todo mal espanta
Cada agujetero alaba sus agujetas.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Que bailen los que están en la fiesta.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Cada uno en su casa es rey.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Noche toledana. (Irse de farra).
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Casa de Dios, casa de tos.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Hoy arreboles, mañana soles.
La flor caída no vuelve a la planta
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Además de cornudos, apaleados.