Al que come beleño, no le faltará sueño.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
La muerte no anda en zancos.
Quien busca, halla.
Agua vertida, mujer parida.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Galga salida, a liebre parida.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Querer sanar es media salud.
A falta de manos, buenos son los pies.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
No hables por boca ajena.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Estás más perdido que un juey bizco.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El que no aprende es porque no quiere.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.