De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
La soga, tras el caldero.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
El que nada tiene, nada vale.
Un "quizá" no dice nada.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
No dar pie con bola.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Cada cual ha de llevar su carga.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Ajo cebollino, para con vino.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Cual el año, tal el jarro.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Hay ayudas que son lavativas.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.