No des consejo a quien no te lo pide.
El que vende un caballo es porque patea.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
No hay ladrón sin encubridor.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Bien está cada piedra en su agujero.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
A cada cabeza, su seso.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
De los celos, se engendran los cuernos.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Más vale bien amigada que mal casada.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El que escucha su mal oye.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Es puro jarabe de pico.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El infierno no sirve para quemar paja.