Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Llevar bien puestos los calzones.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Eso pasa en las mejores familias.
Hablando se entiende la gente.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Zapato os daré que tengáis que romper.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
El buen traje encubre el mal linaje.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Cual es el rey, tal es la grey.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Cielo aborregado, suelo mojado.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Qué bueno era Dios para labrador.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Obra común obra de ningún.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.