Come para vivir, pero no vivas para comer.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Buen amigo es el dinero.
La fama propia depende de la ajena.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
A traidor, traidor y medio.
La letra, con sangre entra.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
En guerra los estados, los libros cerrados.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Cada uno muere de su vicio.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
La fruta madura se cae sola.
Arca abierta al ladrón espera.
Más aburrido que bailar con su hermana.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Todo va a parar al dedo malo.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Dolor de viuda, bien poco dura.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.