El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Para todos hay un cementerio.
Al pobre el sol se lo come.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Costar más el caldo que las albóndigas.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Sin segundo, no hay primero.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Mucho ojo, que la vista erro.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Indios y burros, todos son unos.