La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
De amores el primero, de lunas las de enero.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Averiguelo, Vargas.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Hacer una cosa en un avemaría.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Corta despacio, que hay poco paño.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Al fisgón cuando menos un trompón.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
El que tonto nace, tonto muere.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Este batea y corre para tercera.
El que bien te quiere te hará llorar.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Amistad de juerga no dura nada.
Cada palito tiene su humito.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Al pobre el sol se lo come.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Para todos hay un cementerio.
De broma en broma, la verdad se asoma.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Cada día olla, amarga el caldo.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.