Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Hacer una cosa en un avemaría.
Corta despacio, que hay poco paño.
Averiguelo, Vargas.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
A quien nada quiere, todo le sobra.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Al fisgón cuando menos un trompón.
El que tonto nace, tonto muere.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Cada palito tiene su humito.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
El que bien te quiere te hará llorar.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Este batea y corre para tercera.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Amistad de juerga no dura nada.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Para todos hay un cementerio.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Cada día olla, amarga el caldo.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.