La mujer decente, sufre más que se divierte.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Antes es Dios que los santos.
La lujuria nunca duerme.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Jodido pero contento.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Quien se excusa se acusa.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
La imagen de la amistad es la verdad
A las diez en la cama estés.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
También los secretarios echan borrones.
Está comiendo zacate el burro.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Comer uva y cagar racimo.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
La vida es la novia de la muerte.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Niebla en verano, norte en la mano.
A escote, no hay nada caro.
Mira la peseta y tira el duro.
Martillo de plata rompe puertas de hierro.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Donde pone el ojo, pone la bala.