El que no se embarca, no se marea.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Amor con casada, solo de pasada.
Moda y fortuna presto se mudan.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
En Noviembre el frío vuelve.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Barco grande, ande o no ande.
A chico mal, gran trapo.
Comer sin vino es miseria o desatino.
A la mujer no la cates, no es melón.
A cada cosa le llega su tiempo.
El que está en pié, mire no caiga.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
A burra nueva, cincha amarilla.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
No somos ríos, para no volver atrás.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Aire colado, a muchos ha matado.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Ese es carne de presidio.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.