Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
A gana de comer, no hay mal pan.
Eso son otros veinte pesos.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
La crianza aleja la labranza.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Mucho tocado y poco lixo.
A falta de reja, culo de oveja.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
No calientes horno para que cueza otro.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
A buey viejo, pasto tierno.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
El que se apura, poco dura.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Hay que predicar con el ejemplo.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
La alegría en el alma sana se cría.
Cada uno es maestro en su oficio.
La zorra, por la cola.
De donde no hay no se puede sacar.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Dios da frío según la ropa.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Quiero ver si como ronca duerme.