Qué bien canta el tordo si está gordo.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Pesar compartido, pronto es ido.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
A buen sueño, no hay cama dura.
Con la boca es un mamey.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Ocio, ni para descansar.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Quien bien quiere, tarde olvida.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.