No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Oír es precioso para el que escucha.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Pan ajeno nunca es tierno.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
O todos moros o todos cristianos.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
No hay que conejear sin perros.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
No te alabes antes de que acabes.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Le dan la mano y se toma el pie.
El que bien te quiere no te engaña.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Cada uno se rasca donde le pica.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
La buena vaina no hace buena la espada.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Quien aprisa asa, quemado come.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Padre diestro, el mejor maestro.
Vino sacado hay que gastarlo.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Todo el mundo nace poeta.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.