Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Amistades y tejas, las más viejas.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Los cementerios están llenos de valientes.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Mas papista que el Papa.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Gente castellana, gente sana.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Chiquita, pero matona.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Bien convida, quien prestó bebe.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Benavente, buena tierra y mala gente.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.