El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Más vale loco que necio.
El gusto se rompe en géneros.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Carnero, comer de caballero.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
No es lo mismo ser que haber sido.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Sabio en latín y tonto en castellano.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Mayo frío, año de mucho frío.
La vida pende de un hilo.
El que nada duda, nada sabe.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Del que jura, teme la impostura.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Poderoso caballero es don dinero.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
En Febrero busca la sombra el perro.
El hambre aguza el ingenio.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.