Lo que hoy parece, mañana perece.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Agosto y vendimias no son todos los días.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Hacer de toda hierba un fardo.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
A mala cama, buen sueño.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
El que presta, a pedir se atiene.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Andarse por las ramas.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Ya los perros buscan sombra.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Dos agujas no se pinchan.
El gusto se rompe en géneros.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Cantad al asno y soltará viento.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Nobleza obliga.
Carnero, comer de caballero.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.