La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
El pecado te acusa.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Campana cascada, nunca sana.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Casarás y amansarás.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
No dar ni recibir, sin escribir.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Después de que baile bien aunque sea fea.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Las noticias malas tienen alas.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Ese baila al son que le toquen.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Jugar y pasear solo por recrear.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
La muerte todas las medidas vierte.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Donde entra beber, sale saber.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
A comida de olido, pago de sonido.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Llegar al humo de las velas.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
La mujer en la cocina es una mina.
Hacerse el de la oreja mocha.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Escribir despacio y con buena letra.