Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Malo vendrá que bueno me hará.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
No dar ni recibir, sin escribir.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Campana cascada, nunca sana.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Casarás y amansarás.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Jugar y pasear solo por recrear.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
A comida de olido, pago de sonido.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
La muerte todas las medidas vierte.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Escribir despacio y con buena letra.
Ese baila al son que le toquen.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
La mujer en la cocina es una mina.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Donde entra beber, sale saber.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Las noticias malas tienen alas.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Llegar al humo de las velas.