No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Van al mismo mazo.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Llevar agua al mar.
Otros vendrán, que bueno me harán.
El cebo oculta el anzuelo.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Cacarear y no poner, bueno no es.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Dios está en todas partes.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Al mal circo le crecen los enanos.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Más corre un galgo que un podenco.
Robles y pinos, todos son primos.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El que a los suyos se parece, honra merece.
No hay viejo sin dolor.