Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
A palabra necias, oídos sordos.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Hay que amarrar el tamal.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Quien ruega al villano, ruega en vano.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Quien sabe, sabe.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Quien mucho da mucho recibe.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El que espera desespera.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Reyes y mujeres no agradecen.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Hombre prevenido vale por dos.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Indio comido, puesto al camino.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Depende de cómo caigan las cartas
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Guagua que llora mama.
Quien tiene arte va por todas partes.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.