Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El que de joven corre, de viejo trota.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El que tiene narices, no manda a oler.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Quien te adula, te traiciona.
Echarle mucha crema a sus tacos
Por San Martín, trompos al camino.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Cojo con miedo, corre ligero.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Pan para hoy, hambre para mañana.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Ponerse la tapa en la cabeza
A falta de caballos, que troten los asnos.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Colgar los guayos.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Abre la boca que te va la sopa.
Confía en lo que ves
El pobre de su pobreza no sale.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Mira antes de saltar.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
De noche todos los gatos son negros.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Si te he visto no me acuerdo.
Amor de lejos, felices los cuatro
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Joven intrépido no deja memoria.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.