?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Una vez al año, y ésa con daño.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
En buena casa, mal inquilino.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Mal se juzga al caballo desde la silla
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Hace más el que quiere que el que puede.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
A Dios, llamaron tú.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Cada maestrito tiene su librito.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Boca sucia no habla limpio.
El que no te ama, burlando te difama.
Ojo al parche.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.