Zorra en viña, aligera la vendimia.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Llamame tonto y dame pan.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Que con su pan se lo coman.
Matar dos águilas con una sola flecha.
El vicio, saca la casa de quicio.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
De padres asientos, hijos taburetes.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
En amores, los que huyen son vencedores.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Hasta el final nadie es dichoso.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Irse con la soga entre los cachos.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Por San Blas, el besugo atrás.
Hasta el rabo, todo es toro.
La buena lectura, alivia la tristura.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.