Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Hacienda de pluma, poco dura.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Valgan las llenas, por las vacías.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
El haragán es el hermano del mendigo.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Al roble no le dobles.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Un deber fácil no es un deber
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Lo que no cuesta no vale.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Lentejas, comida de viejas.
Mujeres xuntas, ni difuntas.