Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Mala olla y buen testamento.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Con salchichón, siempre es ocasión.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Lo que hace el burro, pare la burra.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Ido el conejo me das consejo.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
El que siembra tormentas recoge tempestades.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
De la boca del ladrón, todos lo son.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
La vaca y la mujer, paren a la vez.