El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Amor de dos, amor de Dios.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Los burros prefieren la paja al oro.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Reloj y campana, muerto mañana.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
De sabios es cambiar de parecer.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
La sugestión obra.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
A la madrastra, el nombre le basta.
Cada raposa mira por su cola.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Pereza, llave de pobreza.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.