Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Piedra que rueda no hace montón.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
La col hervida dos veces mata.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Julio, siega y pon tres cubos.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Arriba canas y abajo ganas.
Día de agua, taberna o fragua.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Sacar las castañas del fuego.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Pedir peras al olmo.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
No hay dos sin tres.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Volverse la albarda a la barriga.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
El cerdo siempre busca el fango.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Quien no arrisca, no aprisca.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.