El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Ve tu camino para no tropezar.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Las berzas de enero, escurren el puchero.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
De sabios es variar de opinión.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Siempre que llueve, escampa.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Bollo de monja, costal de trigo.
Qué satisfacción estar enamorado
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Hay más días que ollas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Lo de balde es caro.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
No se envía a un muchacho a recoger miel
A ningún tonto le amarga un dulce.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Hortelano tonto, patata gorda.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Cada arroyo tiene su fuente.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.