Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Fingir locura, es a veces cordura.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
No muerdas la mano que te da de comer.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Alegrías secretas, candela muerta.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Idos y muertos, olvidados presto.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Disfruta solo los placeres del momento.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
A dos palabras tres porradas.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Al hombre deshonesto le es útil el azar