Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Que cada zorro cuide su propia cola.
El ojo quiere su parte
Más ordinario que una monja en guayos.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Más feliz que marica con dos culos.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Quien escribe mucho desvaría
Estrenar casas y domar potros, otros.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La fantasía es la primavera del alma
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Los pájaros más bellos están enjaulados
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Los compañeros de cama se escogen de día
Amor breve, suspiros largos
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Al ingrato con la punta del zapato.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Las arrugas son la tumba del amor
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Un perro sabe donde se tira comida.
Al rebuznar se verá quien no es león