No gastes pólvora en gallinazos.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Ahora al bueno le llaman tonto.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Caldera observada no hierve jamás.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
A enemigo que huye, puente de plata.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Donde se está bien nunca se muere
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Cuentas claras conservan amistades.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Inútil como bocina de avión.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Que cada zorro cuide su propia cola.