El que la hace riendo, la paga llorando.
Amigo de todos, loco con todos
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Más vale poco que nada.
El aburrimiento es una desgracia
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Juego y paseo, solo para recreo.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Septiembre frutero, alegre, festero.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Renegad de viejo que no adivina.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Caminito comenzado, es medio andado.
Al bueno por amor y al malo por temor.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Cada cual habla según como le fue en la feria.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Chancho limpio nunca engorda.
Adonde no te llaman, no vayas.
La alegría intensa es cosa seria
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Bestia alegre, echada pace.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Un indio menos, una tortilla mas.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Cantando se van las penas.