Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Suelo mojado, cajón seco.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Indio con puro, ladrón seguro.
Explique, no complique.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Gran constipado, culo apretado.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La duda es la llave del conocimiento.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
El corazón nunca es engañador.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Quien te ha visto y quien te ve.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
A falta de trigo, venga centeno.
No eches toda la carne al asador.
Te paso la pala diego
Cuanto más se ama menos se conoce
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Agua en Marzo, hierbazo.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El que nada duda, nada sabe.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Con los años viene el seso.