Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Hacerse el sueco.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Costumbre hace la ley.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El queso pesado, y el pan liviano.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Tanto ganado, tanto gastado.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Días y ollas hacen grandes obras.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Sayo que otro suda, poco dura.
Año de heladas, año de parvas.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
El que porfía mata venado.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Quien se va, vivo y muerto está.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
En Febrero busca la sombra el perro.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Suelo mojado, cajón seco.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Ojo que no ve, hombre que no cree.