Berenjena, ni hincha ni llena.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Sale más caro el candil que la vela.
Es ley la que quiere el rey.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Gato con cascabel no caza ratón.
La viña y el potro, criélos otro.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Agua tardera, agua maicera.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
No hay atajo sin trabajo.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
No se pierde lo que se dilata.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
El sol brilla para todos.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Alli se puede comer por una peseta.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
El vino y la verdad, sin aguar.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.