Te has puesto como un choto con dos madres.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Cada grumo tiene su humo.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El amor es una hierba espontánea
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Vino sacado hay que gastarlo.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
La primera señora, la segunda escoba.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Ama y guarda.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Tierra de roza y coño de moza.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Borrón de escribano no es sin engaño.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Con buena escoba, bien se barre.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Hijo de gata, ratones mata.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Tiene el sartén por el mango.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Quien mucho desea, mucho teme.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Guay del malo y de su día malo.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.