Cada grumo tiene su humo.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
La primera señora, la segunda escoba.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Ama y guarda.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Tierra de roza y coño de moza.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Con buena escoba, bien se barre.
Vino sacado hay que gastarlo.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Tiene el sartén por el mango.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
El amor es una hierba espontánea
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Vive cantando, muere llorando.
Hijo de gata, ratones mata.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Quien mucho desea, mucho teme.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Guay del malo y de su día malo.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.