Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Amor de corneta, de diana a retreta.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
La fantasía es necesariamente inútil
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Al pan pan y al vino vino.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
La ambición mató al ratón.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El que va para viejo va para pendejo.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
El ojo del amo engorda el ganado.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Dos capitanes hunden el barco.
Más peligroso que chocolate crudo.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Al pan, pan. Al vino, vino.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Jugar y pasear solo por recrear.
El mirón, ¡chitón!.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Amigos pobres, amigos olvidados
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.