Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Hijos casados, trabajo doble.
Saber poco obliga a mucho.
Amor y vino, sin desatino.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Piedra que rueda, no crea moho.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Nadie apalea a un perro muerto.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Caga más una vaca que cien palomos.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Malo vendrá que bueno me hará.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Errar es humano.
No comas ansias.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Gato llorón no pesca ratón.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Tienes más salidas que una autopista.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
La paciencia es la llave del paraíso.