El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Comer uva y cagar racimo.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
La muerte tiene las piernas frías.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Casa cerrada, casa arruinada.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
A gran salto, gran quebranto.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
El ignorante al ciego es semejante.
A la bota, darla el beso después del queso.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Año de hierba, año de mierda.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Date buena vida, temerás más la caída.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
La vecindad es fuente de amistad.