Le sacan punta a una bola de billar.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
La lima, lima a la lima.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
El buey solo bien se lame.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Salir del fuego para caer a las brasas.
A cada puerta, su dueña.
Hacer de una pulga un elefante.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Con pelito... no hay delito.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Mientras dura, vida y dulzura.
Ladran, pues cabalgo.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Nunca viene una desgracia sola.
A mal viento va esta parva.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Juez con prisa, juez que yerra.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Don Din nunca parece ruin.
Bebes vino, no bebas el seso.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Dios da, nunca vende.