Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Libro prestado, libro perdido.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Una obra acabada, otra empezada.
Más vale tender la mano que el cuello.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
A dádivas, no hay acero que resista.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
La sagre es más espesa que el agua.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
El hablar bien, poco cuesta.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Cuenta y razón conserva amistad.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Irse de picos pardos.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Flaco hombre, mucho come.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Nunca llovió que no se despejara.
No hay que buscarle tres pies al gato.
No hay pero que valga.
El que se brinda se sobra.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Agua de llena, noche de angulas.
Si hay miseria, que no se note