La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Lo bello es difícil.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
No todos los que van a la iglesia son santos
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Los celos son el gusano del amor.
Chico pueblo, grande infierno.
Amistades conserva la pared medianera.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Cada uno con su humo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
No saber una jota.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Vino mezclado, vino endiablado.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Un "quizá" ni ata ni desata.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El día nunca retrocede de nuevo.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Ir por los extremos no es de discretos.
Año de neblinas, año de harinas.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Lo fiado es pariente de lo dado.
A la gorra, ni quien le corra.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que mucho habla, mucho yerra.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.