Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Alabanza propia es vituperio.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Con promesas no se cubre la mesa.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Bebido el vino, perdido el tino.
Ama el sol, el que tiene sombra
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
El mejor sol es el que calienta hoy
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Un espejo no sabe ser embustero.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
No hay que llevar cocos al puerto.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.