La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
El vicio, saca la casa de quicio.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Bailar con la más fea.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
El pan es freno del vino.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Saber de pobre no vale un duro
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Al espantado, la sombra le basta.
El cornudo es el último que lo sabe.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
En el peligro se conoce al amigo.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Antes doblar que quebrar.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Son como uña y mugre.
Hombre osado, bien afortunado.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
No es quejido, sino que jode.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Aguas de Abril, vengan mil.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Las apariencias engañan.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Llevar más palos que el burro de un yesero.